El campo alicantino retoma la protesta por la cancelación de los trasvases, los bajos precios en origen, la entrada de producto extracomunitario sin control y la inasumible escalada de precios de producción. La Junta Central de Regantes del Vinalopó y ambas márgenes de Riegos de Levante secundan la manifestación, a la que se adherido además la Asociación de Viveros de Alicante

Alicante, 5 de abril de 2022. ASAJA Alicante y todas las comunidades de regantes de la provincia vuelven a unirse para defender los derechos del campo. La reducción de caudales para riego que prevé el MITECO en la cuenca del Tajo, el abandono de la provincia de Alicante por parte del Consell y la Generalitat en relación al plan hidrológico del Júcar, los bajos precios en origen por la inactividad de la Ley de Cadena Alimentaria, los acuerdos con terceros países para la importación de productos agrarios sin control y la escalada inasumible de precios de producción obligan a los agricultores de la provincia a retomar las movilizaciones en defensa del sector. El próximo 10 de mayo, tractores y manifestantes tomarán la capital en defensa del campo y de su recurso más valioso: el agua. Por el mantenimiento del Tajo-Segura, la activación del Júcar-Vinalopó y el restablecimiento de las concesiones a los regantes del Vinalopó.

Además, en la semana de 11 del abril, la Asociación de Viveros de Alicante (VAME) ha anunciado su adhesión a la marcha. VAME se suma a la protesta convocada por ASAJA Alicante “para llamar la atención sobre la reducción de las transferencias de agua a través del Trasvase Tajo-Segura y el peligro constante de su cancelación”, según ha informado la asociación.

“Están en juego miles de puestos de trabajo y cientos de millones del PIB provincial. Hemos apostado por el regadío sostenible, nos hemos hipotecado para varias generaciones con la modernización, hemos soportado una escalada de precios de fertilizantes, piensos, combustibles y energía sin precedentes y ahora el Ministerio nos da la puntilla cortando los trasvases. Basta ya, hay que tomar la calle de nuevo”, declara Jose Vicente Andreu, presidente de ASAJA Alicante.

La tractorada del 10 de mayo reanuda el calendario de movilizaciones que ASAJA Alicante aplazó hace un mes con motivo de la invasión de Ucrania. La sordera que demuestra el MITECO, al prever la supresión del 50% de los caudales del Tajo-Segura y la inactividad del Júcar-Vinalopó después de que el campo alicantino enviase a más de 3.000 personas a la manifestación del 20 de marzo en Madrid, fuerza la reactivación de la protesta. El 10M alicantino se convoca con el mismo espíritu de unión que llevó a los agricultores, regantes, ganaderos y cazadores de la provincia a la capital del país en marzo.

“Nos enfrentamos a un enemigo común: la desidia política de quienes nos gobiernan. Se toman decisiones que afectan al futuro del campo sin ningún tipo de rigor técnico. Y además, para legitimar sus posiciones intentan fragmentar a los agricultores y regantes con absoluta deslealtad. Es el momento de gritar basta y salir otra vez a la calle todos juntos”, añade Andreu.

La tractorada convocada por ASAJA Alicante cuenta con el apoyo de la Junta Central de Regantes y Usuarios del Vinalopó, Riegos de Levante Margen Izquierda y Riegos de Levante Margen Derecha. La suma de asociados de estas entidades supera las 40.000 personas.

“La revisión del plan de cuenca del Júcar pone en peligro los 80 hectómetros cúbicos que teníamos asignados en el Alto y Medio Vinalopó. Ahora se decide enviarlos a la Albufera de Valencia y no está previsto en el nuevo plan que nos llegue agua”, asegura Ángel Urbina, portavoz de la Junta Central. “Nos unimos a la tractorada porque es necesario garantizar que el Júcar-Vinalopó tenga una concesión y no esté supeditada a sobrantes. Este trasvase ha costado 1.000 millones de euros que están dispuestos a tirar a la basura. Son 400 millones para construirlo, de los que 120 son de Europa, a los que se suman 300 millones de postrasvase, 70 millones para elevaciones con fotovoltaica y más de 200 millones invertidos por los regantes en modernizar los regadíos. Estamos hipotecados durante los próximos 50 años y ahora resulta que sólo se comprometen a enviarnos agua sobrante mientras que en los planes del Ebro y del Guadalquivir sí que han escuchado a los agricultores para reducir los caudales ecológicos de los ríos. Vamos a la calle y luego a todos los tribunales que haga falta”, asegura el portavoz de los regantes del Vinalopó.

En relación al trasvase Tajo-Segura, la tractorada tiene por objetivo reivindicar la postura del agro alicantino para que no aumenten los caudales ecológicos en la cuenca del Tajo. “La propuesta del MITECO consiste en excluir el riego del trasvase y que sirva exclusivamente para abastecimiento. Si se confirma esta medida, la agricultura mediterránea que se produce en la Vega Baja morirá”. advierte el presidente de ASAJA Alicante.